In MEMORIAM

DR. MARIO RODRIGUEZ SAMMARTINO (PADRE)

 

 

 

 

El Dr. Mario Rodriguez Sammartino nació en la ciudad de La Plata el día 10 de octubre de 1918, donde vivió y realizó todos sus estudios hasta graduarse de médico en la UNLP en el año 1946.

A los 30 años de edad ingresó al Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital Policlínico de la Plata (hoy Hospital Interzonal General de Agudos General José de San Martín) a cargo del Dr. Francisco Arena, en donde permaneció hasta el año 1952, en el que decidió afincarse en la joven y pujante ciudad de Mar del Plata.

Su formación en la especialidad la realizó en distintos centros del país y del extranjero, siendo asiduo concurrente al Servicio de la Ortopedia y Traumatología del Hospital Italiano de Buenos Aires y al Instituto Ortopédico Rizzoli de la ciudad de Bologna, Italia.

En la ciudad de Mar del Plata fue fundador de la Clínica de Fracturas y Ortopedia, uno de los primeros centros clínicos quirúrgicos monovalentes del país, a donde ejerció la especialidad hasta su retiro definitivo.

También fue jefe del Servicio de Ortopedia y Traumatología del HIGA durante más de 20 años, habiendo formado, en ambas instituciones, a varias generaciones de ortopedistas, a quienes enseñó a ejercer esta especildiad con idoniedad, responsabilidad, sentido común y respeto por los pacientes.

Transfería su natural optimismo al ejercicio de la profesión, haciendo de ella una tarea sencilla y gratificante.

Fundó la Asociación Marplatense de Ortopedia y Traumatología, una de las primeras Asociaciones regionales del país.

Se vinculó desde muy temprana edad con la AAOT colaborando activamente en su actividad científica y formando parte de varias Comisiones Directivas siendo su Presidente en el año 1984.

Fue distinguido con el título de Miembro Honorario y Cirujano Maestro en Ortopedia y Traumatología en el año 2000.

Su área de mayor interés se centró en la cirugía reconstructiva de cadera y rodilla, siendo miembro fundador y presidente de ACARO.

Más allá de sus logros académicos, asistenciales y científicos, Mario fue un viajero incasable, un auténtico flâneur, que recorrió los cinco continentes tratando de conocer y entender cada cosa que pasaba a su alrededor.

Padre y abuelo de ortopedistas que hoy siguen su trayectoria en distintas subespecialidades y que también continúan fuertemente vinculados a la AAOT, institución a la que tanto quiso y respetó.

Fue un amante del orden, la puntualidad, el decoro y de las pequeñas cosas de la vida a la que tomaba con un amplio sentido del humor. Quienes tuvimos el gusto y el privelegio de tratarlo, siempre notaremos su ausencia.